Piensas que lo andado se va borrando detrás tuyo
un instante se olvida en un segundo
si no hay abrazos que den fuego
a tu mirada.
Sucede que hay silencios que borran las palabras
cuando te miro y callas
y te miro y callas
y callas.
Sucede y no hay pensamiento capaz de ser
palabra cierta
si no tengo tu voz que me despierta
si no tengo tu voz
no tengo nada.
Sucede ya
que no sucede nada.
lunes 21 de diciembre de 2009
lunes 20 de octubre de 2008
Oveja negra
Sí
ya lo sé
ya soy consciente
de que las ovejas negras son necesarias.
Reúnen los rebaños
y les dan una razón común en la condena.
Y yo que nunca quise ser oveja
como no hay otro remedio
-ya que no tenía disfraz de perro verde-
me tocó ser la negra en este medio.
La verdad es que me gusta
no lo niego
ser oveja distinta y sin rebaño
(sé que no soy oveja pero a ellos
les da seguridad si así me miran)
y jugar de un pasto a otro descubriendo.
A pesar de saberme
sé que es duro
el nombre que me dan
cuando me miran
y ven que no pretendo ser inmaculado
sino ser solamente
uno entre todos.
Quizá lo que molesta es mi falta de fe en los constructos
y que me siente a pensar viendo la luna.
Quizá sea que no le voto a su partido
o que no participo en sus asados.
La paella del domingo a veces me la salto
y me quedo durmiendo hasta las cinco.
Sé que soy necesario
y me divierto
siendo espejo y loquito y payaso
y aún me entrego sin reserva en cada abrazo
aunque sepa que a veces no se alegran
de que ande entre ellos sonriendo
como una oveja negra.
ya lo sé
ya soy consciente
de que las ovejas negras son necesarias.
Reúnen los rebaños
y les dan una razón común en la condena.
Y yo que nunca quise ser oveja
como no hay otro remedio
-ya que no tenía disfraz de perro verde-
me tocó ser la negra en este medio.
La verdad es que me gusta
no lo niego
ser oveja distinta y sin rebaño
(sé que no soy oveja pero a ellos
les da seguridad si así me miran)
y jugar de un pasto a otro descubriendo.
A pesar de saberme
sé que es duro
el nombre que me dan
cuando me miran
y ven que no pretendo ser inmaculado
sino ser solamente
uno entre todos.
Quizá lo que molesta es mi falta de fe en los constructos
y que me siente a pensar viendo la luna.
Quizá sea que no le voto a su partido
o que no participo en sus asados.
La paella del domingo a veces me la salto
y me quedo durmiendo hasta las cinco.
Sé que soy necesario
y me divierto
siendo espejo y loquito y payaso
y aún me entrego sin reserva en cada abrazo
aunque sepa que a veces no se alegran
de que ande entre ellos sonriendo
como una oveja negra.
viernes 5 de septiembre de 2008
pienso una cronología imaginaria de esos dolores que no sé si tuviste
de esos que te atribuyo porque eres mi heroína
aunque eres mi heroína porque nunca había dolores
nunca hubo dolores que parasen tu Vida
la Vida que latía en tus ojos y gestos
cuando te callabas esa música triste que sonaba en tu adentro
esos, los ciertos, los que nunca contabas para no tener cuentas pendientes
ni darle un cheque en blanco a la tristeza
los que dejabas en el camino hacia la peluquería
y te pintabas una sonrisa sin amargura
para ir al baile
ante una buena comida
o cuando me dabas un beso
esos que dejaste aquí al irte al otro lado
a ese baile bueno que ya andas bailando
mientras nos miras
y sonríes
esos que conozco aunque nunca los contases
y esas ganas de Vivir siempre
aunque nos cueste la Vida
de esos que te atribuyo porque eres mi heroína
aunque eres mi heroína porque nunca había dolores
nunca hubo dolores que parasen tu Vida
la Vida que latía en tus ojos y gestos
cuando te callabas esa música triste que sonaba en tu adentro
esos, los ciertos, los que nunca contabas para no tener cuentas pendientes
ni darle un cheque en blanco a la tristeza
los que dejabas en el camino hacia la peluquería
y te pintabas una sonrisa sin amargura
para ir al baile
ante una buena comida
o cuando me dabas un beso
esos que dejaste aquí al irte al otro lado
a ese baile bueno que ya andas bailando
mientras nos miras
y sonríes
esos que conozco aunque nunca los contases
y esas ganas de Vivir siempre
aunque nos cueste la Vida
martes 20 de mayo de 2008

Tengo una nariz de payaso
que me dice cosas al oído
que juega a que soy un niño
y el mundo no me asusta, me sorprende.
Me sorprenden tantas cosas que descubro
tan de tí, tan de mí, tan de nosotros
de estos niños que somos que se lanzan
cada día a la aventura de ser hombres
Me sorprende estar en medio de este baile
con mi ¡aaay!
con mi vestido
con mis cosas...
desde que hace ya treinta años
me nacieron.
Tengo una nariz roja en la que muero
y resucito
y renazco
todo lo que he sido y cuanto soy
Y me celebro
y me canto
y me comprendo
porque tengo una nariz de payaso
que me dice cosas al oído
que juega a que soy un niño
y el mundo no me asusta, me sorprende.
Me sorprenden tantas cosas que descubro
tan de tí, tan de mí, tan de nosotros
de estos niños que somos que se lanzan
cada día a la aventura de ser hombres
Me sorprende estar en medio de este baile
con mi ¡aaay!
con mi vestido
con mis cosas...
desde que hace ya treinta años
me nacieron.
Tengo una nariz roja en la que muero
y resucito
y renazco
todo lo que he sido y cuanto soy
Y me celebro
y me canto
y me comprendo
porque tengo una nariz de payaso
martes 29 de abril de 2008
SEMILLA EN LA TIERRA
Duele, la vida como un puñal hay veces que duele
Y nada tiene que ver con tu boca
Que hecha para besar hay veces que muerde
Que anuncia cordura y a veces se vuelve loca
Y duele porque la piel no es materia inerte
Y duele porque el querer es dolerse a veces
Tiembla, la vida como con miedo hay veces que tiembla
Y nada tiene que ver con el aire
Que mueve tu ropa en noches de luna escueta
Que aprieta, suelta y evoca y me enloquece
Y tiembla por los latidos que tú provocas
Y también porque el querer es temblar a veces
Y cada uno en su camino va cantando espantando sus penas
Y cada cual en su destino va llenando de soles sus venas
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón, tirando piedras
Contra la última frontera
La que separa el mar del cielo del color de tus maneras
La que me lleva a la guerra
A ser semilla en la tierra
Y no me pidas tanto, corazón
Que tengo poco aire en el pulmón
Lo que tengo es un castillo en el cielo
Si viene la guadaña a mi rincón
Enjuágame la frente en tu sudor
Y le das un beso a todos si me muero
Ríe, la vida como un volcán hay veces que ríe
Y nada tiene que ver con el tiempo
Se ríe porque para ella somos tan leves
Como el humo azul que del pudor se desprende
Y ríe porque tu llanto se lo merece
Y también porque el querer es reírse a veces
Vive, la vida por compasión hay veces que vive
Y nada tiene que ver con la muerte
Y cuando llegue ese instante déjame verte
Que no hay mayor libertad que tenerte enfrente
Y que nadie sea absuelto por no quererse
Y vive porque el querer es vivir con creces
Y si todo es semilla no me dolerá la astilla
Que sangran de mi costado tus andares de chiquilla
Y no me digas nada, déjame a mí en mi ventana
Con los pies del otro lado, yo me fumo mis mañanas
Carlos Chaouen (Un maestro, un melenas de ganga, uno de los nuestros)
Duele, la vida como un puñal hay veces que duele
Y nada tiene que ver con tu boca
Que hecha para besar hay veces que muerde
Que anuncia cordura y a veces se vuelve loca
Y duele porque la piel no es materia inerte
Y duele porque el querer es dolerse a veces
Tiembla, la vida como con miedo hay veces que tiembla
Y nada tiene que ver con el aire
Que mueve tu ropa en noches de luna escueta
Que aprieta, suelta y evoca y me enloquece
Y tiembla por los latidos que tú provocas
Y también porque el querer es temblar a veces
Y cada uno en su camino va cantando espantando sus penas
Y cada cual en su destino va llenando de soles sus venas
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón, tirando piedras
Contra la última frontera
La que separa el mar del cielo del color de tus maneras
La que me lleva a la guerra
A ser semilla en la tierra
Y no me pidas tanto, corazón
Que tengo poco aire en el pulmón
Lo que tengo es un castillo en el cielo
Si viene la guadaña a mi rincón
Enjuágame la frente en tu sudor
Y le das un beso a todos si me muero
Ríe, la vida como un volcán hay veces que ríe
Y nada tiene que ver con el tiempo
Se ríe porque para ella somos tan leves
Como el humo azul que del pudor se desprende
Y ríe porque tu llanto se lo merece
Y también porque el querer es reírse a veces
Vive, la vida por compasión hay veces que vive
Y nada tiene que ver con la muerte
Y cuando llegue ese instante déjame verte
Que no hay mayor libertad que tenerte enfrente
Y que nadie sea absuelto por no quererse
Y vive porque el querer es vivir con creces
Y si todo es semilla no me dolerá la astilla
Que sangran de mi costado tus andares de chiquilla
Y no me digas nada, déjame a mí en mi ventana
Con los pies del otro lado, yo me fumo mis mañanas
Carlos Chaouen (Un maestro, un melenas de ganga, uno de los nuestros)
lunes 7 de abril de 2008
Debe ser que está nublado
que vengo y voy del sueño a la vigilia
y del pasado al ahora paseando
Me ha venido una especie de nostalgia
al recoger tu ropa interior del suelo
he pensado lo rápido que pasa el tiempo
en aquellos cigarrillos que fumaba con Campillo
en la cala de las palmeras donde no podían vernos
un paquete entero de Bisonte cada tarde aquel verano
Pienso en la indeleble huella de los rostros
y mi débil memoria de los nombres
Esos rostros que abracé en los caminos
los caminos que andé con ellos llamándolos
por esos nombres que ya no recuerdo
que siguen caminando conmigo así
en silencio
Cuánto deseé que me regalasen una bola del mundo
-un globo terráqueo de plástico y colores-
para darle mil vueltas y mirar los países
así, desde tan lejos, jugaba a los viajes
Un día me cansé de ella
ya era únicamente un trozo de plástico chirriando sobre un eje
y empecé a caminarlo - el mundo me refiero-
al tiempo que me marca el corazón
al ritmo del abrazo y de la despedida
encontrando rostros y nombres que recuerdo y olvido cada tarde
Pienso en la cafetería de la Facultad
en medio de esta tarde de domingo
y fíjate que Lucu se casa este verano
Cuántas veces soñé con otro mundo que mañana vendrá
que está viniendo
aunque tenga tardes como esta en que no creo en nada
y creo en todo.
Y pienso en tí, en mí, en los caminos
y este viento que nos lleva de un viento a otro
Hay mares y tierras
entre una historia y otra
veredas, horarios de tren,
recodos por los que juega la memoria
reencuentros
soledad
el latir de un corazón en los andenes
entre una historia y otra que es la misma
son siempre
la historia mía
la nuestra
la de todos
Sólo soy una brizna de este mundo
un nudo en la red
solo una huella
Cualquier día me marcharé
y seguiré estando
No me siento viejo
pero hay tardes como esta
tardes en que la historia (esta pequeña historia escrita a lápiz
en hojas que se lleva el viento)
te toma de la mano
y te hace reir y llorar
como cuando me marchaba a Chile
y te hice ese último dibujo
que colgué de esa pared que ya no es tuya
ni mía
Y esta ropa en mi mano me recuerda que te has ido
que volveremos a encontrarnos en las hojas que escribo
en la memoria que guardo de tus ojos
de tu voz
de tu sonrisa
en todas esas cosas que juntos construímos
que nos hicieron crecer
y separararnos
Pero debe ser que está nublado
porque me ha venido una especie de nostalgia
que vengo y voy del sueño a la vigilia
y del pasado al ahora paseando
Me ha venido una especie de nostalgia
al recoger tu ropa interior del suelo
he pensado lo rápido que pasa el tiempo
en aquellos cigarrillos que fumaba con Campillo
en la cala de las palmeras donde no podían vernos
un paquete entero de Bisonte cada tarde aquel verano
Pienso en la indeleble huella de los rostros
y mi débil memoria de los nombres
Esos rostros que abracé en los caminos
los caminos que andé con ellos llamándolos
por esos nombres que ya no recuerdo
que siguen caminando conmigo así
en silencio
Cuánto deseé que me regalasen una bola del mundo
-un globo terráqueo de plástico y colores-
para darle mil vueltas y mirar los países
así, desde tan lejos, jugaba a los viajes
Un día me cansé de ella
ya era únicamente un trozo de plástico chirriando sobre un eje
y empecé a caminarlo - el mundo me refiero-
al tiempo que me marca el corazón
al ritmo del abrazo y de la despedida
encontrando rostros y nombres que recuerdo y olvido cada tarde
Pienso en la cafetería de la Facultad
en medio de esta tarde de domingo
y fíjate que Lucu se casa este verano
Cuántas veces soñé con otro mundo que mañana vendrá
que está viniendo
aunque tenga tardes como esta en que no creo en nada
y creo en todo.
Y pienso en tí, en mí, en los caminos
y este viento que nos lleva de un viento a otro
Hay mares y tierras
entre una historia y otra
veredas, horarios de tren,
recodos por los que juega la memoria
reencuentros
soledad
el latir de un corazón en los andenes
entre una historia y otra que es la misma
son siempre
la historia mía
la nuestra
la de todos
Sólo soy una brizna de este mundo
un nudo en la red
solo una huella
Cualquier día me marcharé
y seguiré estando
No me siento viejo
pero hay tardes como esta
tardes en que la historia (esta pequeña historia escrita a lápiz
en hojas que se lleva el viento)
te toma de la mano
y te hace reir y llorar
como cuando me marchaba a Chile
y te hice ese último dibujo
que colgué de esa pared que ya no es tuya
ni mía
Y esta ropa en mi mano me recuerda que te has ido
que volveremos a encontrarnos en las hojas que escribo
en la memoria que guardo de tus ojos
de tu voz
de tu sonrisa
en todas esas cosas que juntos construímos
que nos hicieron crecer
y separararnos
Pero debe ser que está nublado
porque me ha venido una especie de nostalgia
jueves 13 de marzo de 2008

Uno oye sus canciones y casi vuelve a creer en ese dios de duendes y hadas buenas que hace de las suyas
que nos enseña a morder por la justicia aunque sea la mano que nos da de comer
ese dios de Manolo que nos quiere (aunque no tengamos mp3) y se acerca a nosotros como si fuésemos tierra sagrada.
El dios que nos hace a tós iguales en el autobús o donde sea
dondequiera que haya una persona que espera.
Y esos dias que uno lo escucha
uno enciende un cigarrillo y casi vuelve a creer en Dios.
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